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viernes, 7 de octubre de 2022

Renault 4 (4L o 4F) - Cambio de los amortiguadores delanteros (Kayaba Excel-G)

 

Continuamos con la puesta a punto de TONelete nuestra Renault 4F.  Esta vez toca el cambio de sus 4 amortiguadores aunque, en esta entrada, nos centraremos en los delanteros.  

Si quieres echar un vistazo a como se instalan los traseros, que por cierto, son bastante más complicados, puedes revisar esta entrada, de cuando se los cambiamos a MIHail.

Contexto

Los amortiguadores de TONelete sólo tienen 21.000 kilómetros pero son los originales y el tiempo (32 años) los ha devorado.

A parte de un comportamiento en curva bastante poco de fiar, y de que al menor bache, el tren trasero despegaba del asfalto, la alarma terminó de activarse al localizar una fuga de aceite en el amortiguador trasero izquierdo.

Podía haber cambiado sólo los amortiguadores traseros y probar a ver.  Pero soy partidario de que los elementos de seguridad de un coche tienen que ir perfectos y, de estos elementos, no es que vaya precisamente excedido el R4

Empecemos:

Materiales

1-Juego de amortiguadores nuevo. En mi caso los Kayaba Excel-G referencia 343022. 139,50€ (en el momento de redactar esta entrada)
2-Un par de gatos para levantar el coche y la suspensión (el original del cuatrolatas tiene incluido en el manubrio la llave para aflojar las tuercas de la rueda)
3-Grasa
4-Fija tornillos
5-Juego de llaves fijas y de carraca.
6-Aceite aflojatodo

1- Quitamos la rueda 


-Con la rueda apoyada en el suelo aflojamos las tres tuercas sin quitarlas.

-Levantamos el coche con el gato hasta que el neumático despegue un par de centímetros del suelo

-Quitamos las tuercas y sacamos el neumático

-Para evitar sustos y por seguridad ponemos una borriqueta  junto al gato  pero  si no tenemos, como es mi caso,  podemos meter un par de ruedas (la que hemos quitado y la de repuesto) con la misma función.



***Aclaración: Partes del amortiguador: Ojal y espiga***

Para entendernos vamos a llamar a los dos extremos del amortiguador ojal y espiga.  Siendo el ojal el agujero por el que se introduce el perno que sujeta a la vez la estabilizadora y el amortiguador por su parte inferior y la espiga el otro extremo con la parte roscada donde atornillan las tuercas que sujetan el amortiguador a la carrocería por su parte superior.

2- Quitamos las tuercas de la espiga 

Abrimos el capó y localizamos la parte superior del amortiguador que está sujeta a la carrocería por dos tuercas (una más gorda que la otra).

Estas tuercas están "bien apretás": primero porque llevan 32 años en la misma posición sin que nadie las moleste y segundo, porque es posible que la pintura azul que se ve en la foto sea resto de liquido fijatornillos.


Renault 4 - Parte superior del amortiguador delantero.

Haciendo contratuerca con una llave fija por el interior del paso de rueda (entra justísima) y desenroscando con una carraca por la parte del vano motor, no tendremos muchas dificultades en quitar la tuerca fina.

La cosa se complica al querer quitar la gorda.  Como he dicho antes la tuerca está bien apretada y, al querer girarla, también giramos el cuerpo del amortiguador.

Para ir allando el camino, echamos aceite aflojatodo en la tuerca y en los hilos de rosca de la espiga.

Por el paso de rueda, agarramos el amortiguador con la mano izquierda y giramos la carraca con la otra mano.  

Con este sistema logro quitar la arandela gruesa de uno de los amortiguadores pero no me funciona con el otro.

La estrategia que nos funciona para la tuerca que se resiste, es agarrar la cabeza de la espiga con una llave fija (creo que del 7 - comprobar) y hacer contratuerca a la tuerca gorda con una llave fija desde el interior del paso de rueda

Quitadas las tuercas, lo que tenemos a la vista es una arandela cónica que hace de tope al silentbloc superior del amortiguador. La quitamos haciendo palanca con un destornillador plano o con los dedos.


Quitada la primera arandela cónica  tenemos el silentbloc superior a la vista.  Lo retiramos también.

Ya sólo nos queda quitar otra arandela cónica, algo más delgada que la primera y que tiene un labio hacia la parte inferior  para encajarse en el hueco de la carrocería.

***Particularidades del amortiguador delantero derecho:

En el lado derecho tenemos el alternador que molesta para hacer el giro de la carraca.   Conviene aflojar los dos tornillos que lo sujetan dándole tensión y desplazarlo para facilitar la maniobra.

Renault 4 - Aflojando las tuercas de la espiga del amortiguador delantero derecho.


Renault 4 - Amortiguadores delanteros. Dando tensión al alternador con la barra del gato, una vez montado el amortiguador


3- Aflojamos las tuercas de la estabilizadora


Se trata de aflojar (no soltar) las tuercas que sujetan las dos  piezas con forma de "U" que mantienen la estabilizadora pegada al suelo del coche.   

El objetivo es ganar un poco de juego que facilite la entrada y salida del perno que sujeta el amortiguador por el ojal.


4- Aflojamos el perno que sujeta el amortiguador por el ojal

La parte inferior del amortiguador está sujeta al brazo de la suspensión por un perno que también sujeta la estabilizadora por el silentbloc (ver foto)

Haciendo contratuerca a la cabeza del perno (eje del amortiguador en la foto) desatornillamos la tuerca que lo suejeta al brazo de la suspensión (en la foto por error le llamo "tornillo del eje del amortiguador")


Renault 4 - Sujeción inferior del amortiguador delantero

Se puede llegar a la tuerca de varias maneras, pero las más cómoda es con una carraca, un alargador y la  llave de vaso correspondiente.

Renault 4 - Aflojando tuerca del perno inferior del amortiguador/estabilizadora

Una vez quitada la tuerca hay que sacar el perno hacia atrás.   El del lado izquierdo nos dio algo de guerra porque tropezaba con la estabilizadora (ver foto)  

Renault 4 - En la foto se ve que la cabeza del tornillo que sujeta el amortiguador tropieza en su camino de salida con la barra estabilizadora

Para poder hacerle hueco levantamos el brazo inferior de la suspensión hasta que la estabilizadora gira dejando espacio para sacar el perno.

Renault 4 - Levantando brazo de la suspensión para lograr el giro de la estabilizadora y dejar vía libre al tornillo que sujeta el amortiguador.

En el lado derecho, sin embargo,  no tuvimos ese problema.

Renault 4 - Extremo derecho de la estabilizadora con el silentbloc en posición vertical dejando la cabeza del tornillo que sujeta también el amortiguador con vía libre para su extracción.

5- Retiramos el amortiguador viejo

Una vez suelto el amortiguador por la espiga y retirado el perno que lo sujeta por el ojal y manteniendo levantado el brazo de la suspensión, el amortiguador debe salir.  

Si se atasca un poco apalancamos ligeramente con algo que tengamos a mano (en nuestro caso la barra del gato)  y listo.

Renault 4 - Cambio de amortiguadores delanteros. Nuevo y viejo juntos.

6- Preparamos el amortiguador nuevo

Para el eje delantero hemos elegido unos Kayaba Excel-G referencia 343022 que en el momento de escribir estas letras están disponibles en Oscaro por 139,50 la pareja.

Kayaba es una marca japonesa de primer nivel.  

Los Excel G son amortiguadores bitubulares a Gas con un nivel de prestaciones similar a los de origen actuales.

Los sustituidos son unos Lip de aceite.

Tanto los amortiguadores que llamamos de aceite como los que decimos que van a gas,  llevan aceite y aire. La diferencia es que en los de gas,  ese aire es nitrógeno que por trabajar a menor temperatura mantienen mejor las propiedades del aceite y dan al amortiguador mejor respuesta en carreteras de mala calidad o pistas y más firmeza en conducción deportiva.





Junto al amortiguador, la caja incluye dos silentbloc de caucho, dos tuercas (una más gruesa que la otra), dos arandelas cónicas gruesas y una arandela cónica delgada con  reborde en forma de labio.

Elementos de montaje del amortiguador incluidos en la caja. De izquierda a derecha y de arriba abajo vemos: 2 silentbloc de caucho, dos arandelas cónicas gruesas, dos tuercas (una gorda y una fina) y una arandela cónica fina con un reborde en forma de labio.

Todos estos elementos se montan en la espiga del amortiguador siguiendo el orden que detallo:

Arandela gruesa nº1 - silentbloc - Arandela fina con labio - carrocería/chasis - silentbloc y arandela gruesa nº2.


Los amortiguadores originales incluyen una arandela más lo que despierta algunas dudas.  En el teléfono de atención al cliente de Kayaba me cofirman que el orden explicado es el correcto..

7- Montamos el amortiguador

Parte superior (espiga)

Con el brazo de la suspensión comprimido por el gato (para dejar más hueco de paso), llevamos el amortiguador a su sitio alineando primero la parte de la espiga a la que, según lo explicado,  habremos instalado ya una arandela cónica gruesa, un silentbloc y la arandela fina con el labio hacia arriba (ver foto)

Renault 4 - parte superior del amortiguador delantero vista desde el paso de rueda

por el lado del vano motor instalamos el segundo silentblock y la 2ª arandela cónica gruesa y lo sujetamos con la tuerca más gruesa sin apretar.

Parte inferior (ojal)

Estos amortiguadores no están especialmente duros y no es difícil comprimirlos con la mano. Tocará jugar un poco con la extensión del amortiguador para hacer coincir el agujero del ojal con el de los pasos del perno que lo sujeta al brazo inferior de la suspensión.

Al pasar el perno podemos aproverchar para poner grasa en la zona de contacto con el ojal, para suvizar los desplazamientos del amortiguador.

Renault 4 - poniendo grasa de litio en el perno que sujeta el amortiguador delantero por la parte inferior


Echamos fijatornillos en la parte roscada del perno y terminamos de sujetar el amortiguador apretando la tuerca siguiendo los pasos inversos que hicimos en el desmontaje.

Montaje final de la espiga

Tras las operaciones anteriores, ya tenemos el amortiguador en su sitio y fijado por su parte inferior.

Vamos ahora a terminar de sujetarlo por la parte de la espiga que asoma por el vano motor. Para ello quitamos el gato que levantaba el brazo de la suspensión y dejamos que el amortiguador se extienda quitando presión a la parte superior.

Apretamos la tuerca gruesa añadiendo unas gotas de fijatornillos.  Al igual que hicimos en el desmontaje habrá que sujetar el amortiguador para que no gire al apretar.


A continuación añadimos la tuerca delgada, a la que también echamos un par de gotas de fija tornillos y  apretamos fuertemente haciendo contratuerca metiendo como podamos una llave fija por el interior del paso de rueda.


8- Montamos la rueda y terminamos


Con el amortiguador definitivamente instalado, devolvemos la rueda al coche encajándola en los tres pernos que salen del buje, apretamos a mano las tuercas, Damos también un ligero apriete con llave y bajamos la rueda al suelo. Retiramos el gato y terminamos de apretar con la llave del gato o con una específica para ruedas alternando las tuercas en cada apriete.

Amortiguadores delanteros listos para usarse.

martes, 28 de diciembre de 2021

Tonelete: Presentación en sociedad


Tengo algunos problemas de personalidad que se van agravando con el paso del tiempo, por poner sobre la mesa alguno de los más evidentes:  me disperso, empiezo muchas cosas que no acabo y tiendo a acumular trastos.

Conociéndome como me conozco,  había decidido (y logrado) centrarme en sólo dos actividades: el ciclismo y la camperización de "Paloma" (nuestra Ducato). Todo lo demás que no tuviera que ver con lo anterior y trabajar, dormir o pasar tiempo con mi mujer y mi perra quedaban a la espera de su turno.  Por ejemplo, mis dos cuatrolatas MIHail y LUKas.

Renault 4F - Tonelete

Pero he vuelto a caer. El destino confabula contra mí, aspirando mi tiempo y mi cuenta bancaria.  Me han puesto la tentación delante y como una polilla camino de la luz, he recaído en la "errecuatromanía"

Hace unas semanas la vi aparcada en mi calle.  Me acerqué a verla y flipé:  ver una 4F así, con la chapa casi perfecta y con la apariencia de estar recién restaurada, no es normal y menos  en el centro de Madrid.

Pensé que sería de algún aficionado afortunado y lo dejé estar. 

A lo largo de tres, cuatro o cinco días permaneció aparcada en el mismo sitio hasta que desapareció... y respiré aliviado.

Pero volvió;  la vi un sábado cualquiera, antes de irme a patear a la sierra con mi chica y mi perra.  La iban a subir a una grúa y, entonces, no pude evitarlo y me acerqué a interesarme.

El dueño, Luis, que resulta ser una persona de lo más agradable, me cuenta que la furgo, la había comprado su padre nueva en un concesionario de Madrid y que  sólo tiene 19.000 kms

Me invita a echarla un ojo... y lo hago, pero estoy sometido a una lucha interna contra el deseo de hacer una oferta que me hace estar más tenso que en el bautizo de un gremlin y sólo atino a levantar la alfombrilla que cubre la zona de carga del maletero buscando zonas habituales de óxido que aquí están impecables.

Pregunto qué es lo que le pasa, y me cuenta que después de pasar la ITV la semana anterior, se le ha quedado sin fuerza, que apenas anda y que pensaba que era del carburador.

Iba yo ya a desearle suerte y despedirme, cuando escuché la frase que tanto estaba temiendo oír.

 ¿No sabrás de alguien que le pueda interesar?

Intenté, lo juro, desvincularme del asunto y empecé a decir, bueno, yo soy de un club de clásicos, estoy en un grupo de WhatsApp y lo puedo comentar.  Pero no pude más y acabé añadiendo, y a mí... a mí (el balbuceo es real, mi mujer estaba presente) a mí también podría interesarme.

Nos dimos los teléfonos y tres días más tarde cerramos el trato.  

La 4F fue diagnosticada con posible rotura de la junta de culata y el precio de la reparación estimado en a partir de 450 euros. Con estos antecedentes terminaba de cumplirse mi sino de comprar cuatrolatas que no funcionan. Estamos hechos el uno para el otro.

Lo que sí acordamos fue sacarla  del taller y llevarla en grúa hasta la calle en la que ambos vivimos. Desde allí ya veríamos como gestionar el asunto.

Tonelete se va a Carabanchel

Estábamos a punto de irnos de vacaciones, el vendedor también se cogía el puente de la Constitución y, aunque pensé dejarla en la calle, la idea no me terminaba de hacer ninguna gracia.

No cabe en la cochera, Mihail no anda y Lukas está desmontado... allí no hay espacio para nada más

Una cosa tengo clara, esta vez no voy a desenroscar ni un tornillo... es hora de delegar y me pongo a buscar taller.

Juan Leandro, un chaval del club que tiene un taller en un pueblo de Toledo, se ofrece a repararla.  Sé que hubiese sido una buen opción pero la grúa no me la lleva hasta allí.

Llamo a Talleres Conrado, pero además de no recibírmela hasta finales de enero, allí sólo hacen inyecciones y carburación.

Busco un taller en Internet y doy con uno cerca del curro del que hay casi doscientos comentarios y  todos positivos. Pienso que ese será el mío, pero cuando llego hasta su puerta me lo encuentro cerrado hasta las 4.  No puedo esperar y cojo el bus de vuelta a casa.

No da tiempo a que me ponga nervioso, igual que el destino trajo la 4F hasta la misma puerta de mi casa, también pone a Sebas en mi camino.

Recibo un whatsapp y con él se sube al carro de esta historia  una de las personas que más saben de estos vehículos, que más habilidades tiene para repararlos, restaurarlos y hasta tunearlos. Un auténtico artista del mundo cuatrolatero.

Sin conocernos, me ofrece su casa como refugio, sus manos para contrastar la avería y, sus conocimientos para ponerlo en favor de la causa. No hablamos de dinero, pero le pedí transparencia y lo que obtuve fue una ventana abierta de par en par.

Con este vehículo pienso dejarme llevar.  De momento parece que el destino quiere que lo tenga y que  conozca a Sebas, a Julio y su mujer, tres personas encantadoras. Si este es el principio ¿quién sabe lo que viene luego? 

Tonelete camino de la casa del "Doctor Sebas"

El nombre

Le pongo nombre a los vehículos ya sean bicis o coches, lo hago desde siempre y ni siquiera sé porqué.  El caso es que he tenido un "Vetusto", un "Coyote", una "Fiera", una "Bestia", La "Perla Negra", un "Pollo", un "Cascajo", una "Paloma" y ya conocéis a "MIHail" y "LUKas".  Era hora de bautizar a la recién llegada.  

Tiene matrícula de Toledo y letra N, así que barajamo "La Tonta" que no nos gustó, "Toni" que tampoco, Tonya, como la prota de una peli que vimos con mi prima... pero Gema dijo en un momento "TONelete" y pensé que ni pintado.

Epílogo

No puedo tener tres cuatrolatas.  Me encantaría tener los tres: uno para dejar casi tal y como es, "TONelete", otro para ídem pero en turismo y con el techo descapotable "MiHail" y otro para convertirlo en un vehículo para viajar a África con todo modificado "LUKas" pero no puedo por espacio. 

LUKas tiene que irse, me da una pena brutal, ese coche no se merece convertirse en un proyecto que acabe en el chatarrero, pero está desmontado y necesito el espacio. Estoy barajando todo tipo de posibilidades pero no doy con ninguna solución.

Me apego mucho a las cosas, supongo que por eso acumulo mierda y es un problema, pero es que este coche es especial, supuso un viaje que empezó mal y luego no hizo más que ir a mejor y mejor hasta convertirse en uno de esos viajes que merece la pena ser recordado con todo lujo de detalles y LUKas es el recuerdo tangible que me queda.

En fin, me queda una semana de darle vueltas.  Ya veremos.

Renault 4 Furgoneta - Cambio de latiguillos delanteros.

 Dos ITV's llevo falladas por descompensación de frenada en el eje delantero.  Hace unos meses cambié la bomba y lo primero que pensé es...